Un
primer demo lanzado el pasado 10 de Agosto se vió reemplazado a
los pocos días por una segunda versión que lograba un mejor
balance en cuanto al número de criaturas que aparecían. El
presente artículo está basado en la versión oficial
actual del demo (viene en español e inglés), es decir, la
segunda. Esta versión de testeo introduce al jugador en el contexto,
presenta un corto tutorial para luego ofrecer una misión en las
botas de David, el guardia de seguridad, y otra en los zapatos de Julia,
una nueva integrante de la división de investigaciones de los Laboratorios
Alpha One.
El pequeño tutorial explica toda
la dinámica de juego: monstruos azules se matan con el rayo rojo,
monstruos rojos con el rayo azul, cuando la carga del brazalete está
a 100% se puede eliminar a cualquier criatura en un radio específico.
No hay más elementos en la jugabilidad de Project Xenoclone
y para enfatizarla las criaturas se regeneran, o cambian de color, lo que
llega a complicar las cosas rápido, tal y como quedo claro con el
primer demo que carecía de un buen balance, era prácticamente
imposible pasar la primera misión. En muchas ocasiones hasta es
más práctico disparar alternando los rayos a toda velocidad,
en vez de sólo utilizar el apropiado para la criatura que nos ataca.
Si
bien los niveles se llegan a pasar tarde o temprano, con mayor probabilidad
de éxito en el nuevo demo, lo lamentable del caso es que ni la habilidad
ni siquiera la jugabilidad tienen mucho que ver. Lo que ocurre es que se
llega al punto en que uno aprende exactamente como cruzar un nivel, donde
está lo que se requiere, y el orden adecuado de ejecución
para llegar al final en una pieza; algo que tampoco es un proceso sencillo.
No obstante que la dinámica del
juego en si posee una idea interesante, eliminar a las criaturas con el
color opuesto, y que todo el proceso no deja de ser "entretenido", cuesta
acostumbrarse a ver azul y disparar rojo o viceversa, el efecto termina
siendo algo monótono y repetitivo, más aún porque
las criaturas nunca dejan de reaparecer. En más de una ocasión
el uso del brazalete especial es lo único que salva a nuestro personaje
de una horda de criaturas con intensiones poco amistosas. Si el propósito
del equipo de Oniric Games era crear un sentimiento de frustración
y de estar acorralado, lo lograron muy bien.
Aunque
la intención del equipo de desarrollo es clara, destacarse entre
tanto otro shooter-arcade, los limitados elementos de jugabilidad convierten
a Project Xenoclone en un juego donde el avance es demasiado por
fórmula y ni siquiera una que enfatiza la acción, o el entretenimiento.
Quizá ésta característica, negativa a mi parecer,
pueda ser solucionada con un mejor balance de los niveles o una mejor proporción
entre las criaturas y los botiquines médicos, quizá no. El
caso es que tras intentar un mismo nivel media docena de veces, además
que ya se perdió mucho del factor diversión, terminarlo es
cuestión de cruzar los dedos y cumplir con la secuencia de pasos
que nos lleva del punto A, a la salida en el punto B. Éste detalle
se percibe mejor en el escenario con Julia, donde elegir el camino para
proseguir no es nada arbitrario.
La tecnología del juego tal vez
no sea lo que se considera de última generación o vanguardia,
pero esto no impide que esté a un buen nivel, ofreciendo compatibilidad
con DirectX 9.0 y una cámara rotativa que permite apreciar la naturaleza
100% tridimensional de escenarios, personajes, y criaturas. Los únicos
detalles negativos sobre el tema son que la resolución está
fija en 800 x 600 pixeles (nada que realmente afecte los resultados), y
que dada la naturaleza del juego hubiera sido más apropiada una
cámara enfocada detrás del personaje para así no perder
el sentido de orientación cada vez que se gira la vista.
El
argumento del juego avanza mediante correos electrónicos y mensajes
recibidos entre niveles, detallando un poco más los eventos que
precedieron a los problemas. La presencia de dos personajes, David Arlt
y Julia O'Donnell, sólo tiene que ver con el avance de la aventura
porque desde el punto de vista del usuario se comportan de forma idéntica,
siendo la única distinción entre ellos el lugar en donde
se encuentran y su presentación audiovisual.
Ahora bien, debido a su naturaleza "frenética"
y un tanto arcade/rompecabezas habrá quienes gusten del estilo ofrecido
por Project Xenoclone, de igual manera que habrá quienes
no lo hagan. Por suerte el demo acaba como una descarga rápida que
permite saber si se gustará o no de ésta primera oferta comercial
de Oniric Games.
En Síntesis. Un buen demo que permite
testear este nuevo juego de acción y rompecabezas de producción
argentina.