Aunque de apariencia y estilo simple Aquaria es un juego que tiene lo suyo y entretenido para quienes gustan de explorar, buscar ítems, resolver rompecabezas sencillos y seguir el flujo de una aventura que aunque ofrece muchas rutas para investigar no termina teniendo gran cantidad de caminos divergentes a la hora de seguir la historia --al menos no en el demo; lo que tampoco es malo.
El estilo es similar a los antaño denominados scrollers, con la posibilidad de movernos en cualquier dirección en un espacio bidimensional. La pantalla muestra siempre sólo un pedazo del escenario que cambia de foco a medida que avanzamos o retrocedemos; por suerte tenemos un mapa de todo lo descubierto a mano, incluyendo los puntos de interés.
Nuestro personaje es Naija (cuya voz es actuada por Jenna Sharpe), una aparente sirenita/atlante que al parecer ha perdido sus memorias y recuperarlas es el objetivo final de la aventura. Naija tiene la habilidad del Verse, un poder que le permite manipular el agua a su alrededor a través de encantaciones cantadas. En este aspecto me recuerda un poco a Simon the Sorcerer, sólo que además de poder oír las entonaciones existe una pauta visual que sirve para recordar mejor y no sólo depender de tener buen oído musical --y al no ser notas tradicionales la cosa se podría complicar.
El demo permite conocer y aprender algunas de estas canciones --dos-- pero existen muchas más y más poderosas e interesantes. Los vídeos de presentación prometen una aventura y una jugabilidad que va mucho más allá de lo que se llega a experimentar en la versión limitada de testeo; aunque la oferta es excelente y deja probar una buena porción del inicio y hasta descubrir tesoros, combatir enemigos jefe y ganar mascota, todo sin restricción alguna.
Naija adquiere la capacidad de transformarse en un ser de energía y es capaz de utilizar varias criaturas marinas como medio de transporte, como los caballos de mar. En su personalidad alternativa pierde el uso del Verse pero adquiere el poder de defenderse y atacar utilizando proyectiles de energía concentrada; esta dinámica se torna equivalente a la que encontramos en juegos de enfoque acción arcade contra interminables olas de marcianos y naves.
Aunque el combate es directo y sin vueltas resulta por demás entretenido, en particular contra las criaturas jefe y algunas otras contra las cuales no basta dispararles a lo loco (tienen truco y/o hay que atacarles con un poco de inteligencia). Si bien en tecnología está muy disparejo el estilo de lucha me recuerda a la del excelente RPG-light I of the Dragon; la idea de disparar, apuntar y esquivar por todo lado es muy similar e igual de entretenida.
Hay que agregarle un ligero elemento rol a la exploración, la magia indirecta, las mascotas (que hacen las veces de defensas con habilidades), una aventura interesante, y un personaje bien desarrollado. Primero, resulta que nuestro avatar puede adquirir diferentes armaduras, una de las primeras se puede descubrir en el demo explorando un poco. Segundo, Naija recolecta objetos dejados por enemigos caídos al igual que agarrados del entorno, como ser hojas, huevos, carne, con estos elementos y conociendo recetas (o explorando pero no es tan recomendable) puede preparar comidas y brebajes que le otorgan bonos durante el combate o le ayudan a recuperar salud.
Naija también va acumulando objetos y souvenirs de sus batallas que empiezan a aparecer por su casa, algunos de estos dan bonos y/o ayudan a acumular ítems de reserva para cuando vuelve de sus viajes a descansar un poco.
Para tratarse de un juego con sistema gráfico 2D utilizando sprites ofrece una buena cantidad de efectos interesantes, tanto visuales como interactivos y pirotécnicos. No es por nada que Aquaria recibió cantidad de premios a su calidad, jugabilidad, entretenimiento y tecnología el 2007, el año de su lanzamiento. El ser algo “antiguo” en ningún momento implica que haya dejado de ser tan bueno como al momento de salir, sigue igual de interesante y entretenido --una de las ventajas de no depender de tu ‘pinta visual’.
El demo consta de una extensa porción de lo que viene a ser la introducción a la aventura y la dinámica de juego. No existe restricción artificial, se puede salvar en los puntos apropiados y jugar sin límite de tiempo hasta alcanzar la zona que califica como el final, se puede seguir jugando en las otras zonas pero de seguro cuando se llega a este punto ya no hay nada --nuevo-- para explorar.
Para cuando se llega al final es indudable que si se gusto del estilo se querrá más, caso contrario probablemente ni se haya explorado todo las zonas y escenarios incluidos. Otra gran ventaja del demo es que cuando se adquiere la versión completa lo guardado es compatible y se puede continuar con la aventura en vez de re-jugar toda la primera parte que debe ser equivalente a unas cinco o más horas (o si se hace con calma hasta una buena decena), casi tanto o más que muchos juegos “completos” de hoy en día. Un muy buen demo, para un muy buen juego aventura/arcade con toques de rol ligero. |